Cómo es de esperar, tras un curso que calificaría de muy estresante, y de ligeramente insípido, viene un verano sin presiones pero con derroche de creatividad (que nunca aparece así cuando la necesitas) y nuevos proyectos con los que ilusionarse. Es decir, que no he parado. Terminé el curso, todo aprobado, pero sin pena ni gloria como viene siendo habitual en mi mediocre trayectoria de calificaciones académicas, y me tiré unos dos días de dormir, jugar a pokémon y facebookear como si no hubiera un mañana. Tras ese breve respiro, me puse a fabricar mis imanes y colgantes de hama para el Otakuart, evento friki-erótico-festivo-veraniego, donde estuve presente por supuesto con el stand del Club de Cómic de Bellas Artes con nuestro re-editado fanzine "Las estaciones del arte".
Aquí mis creaciones, bonicas y baratas HOYGAN.
Después de esto me enrolé también en un mini-curso de cómic que se está realizando en Vila-Real, que aunque me pilla a tomar por el recto, está siendo la mar de interesante e instructivo.
Y para dejaros la miel en los labios os diré que también he estado trabajando en un proyecto de ilustración culinaria que muy pronto enseñaré, y en un futuro webcómic que llevo gestando desde hace algún tiempo. Si bueno, y la rotoscopia de Bettie Page, también, tiempo al tiempo. Estos días venideros voy a actualizar lo suficiente para compensar este parón al que pongo fin ahora mismo.
Caminad por la sombra muchachos!!
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domingo, 24 de julio de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
El Proceso de una página.
Hoy voy a mostrar el proceso de una página del cómic que estoy realizando como proyecto de final de carrera.
Empezando por el principio, aquí va el boceto de la maqueta. Una maqueta, en cómic o ilustración, es un pequeño libro que te montas (encuadernando, grapando o aprovechando una libreta) con el número aproximado de páginas que quieres que tenga tu obra, y con el formato definitivo. En él, procedes a maquetar las páginas, aunque sea de manera esbozada, aquí va texto, aquí 3 viñetas, aquí una ilustración, etc... De este modo puedes controlar, el ritmo de la historia y la visualización de la misma, así como darte cuenta de errores que de aparecer más adelante supondrían tirar trabajo a la basura.
Cómo veis, el dibujo es rudo y poco claro, lo justo para que yo lo entienda, eso sí, no está tan sucio en realidad, pero he subido el contraste para que las líneas finas se vean mejor. A veces escribo que debe ir en cada viñeta en lugar de dibujarlo.
Aquí viene el primer boceto sobre el papel definitivo, es un formato mucho más grande (casi un A3) pero a escala con el formato de la maqueta, de este modo puedo trabajar con más facilidad los detalles pequeños.
Después entinto con rottrings, en esta fase es cuando me deprimo y me siento una inútil, porque creo que es lo que peor se me da de todo el proceso. Cómo podéis ver, no he borrado el lápiz, para que comprobéis de que modo sirven de apoyo los bocetos. La zonas que a ir en negro no se deben rellenar antes de borrar el lápiz, ya que podemos desaturar el negro y convertirlo en un gris oscuro.
Casi acabamos, después de borrar las líneas a lápiz, llega el coloreado en blanco, negro y grises, lo cual es un poco contradictorio, pero cuenta como coloreado. Aquí disfruto como una niña, es la parte que más me gusta. Utilizo rotuladores de las marcas Faber-Castell, y tombo, para las zonas de grises planos, y un Pentel con una carga de tinta negra muy aguada, para las zonas donde quiero crear matices o texturas. Para las zonas de negros planos utilizo un Pentel negro.
Finalmente, con Adobe Photoshop, edito la imágen, la paso a escala de grises, recorto la página con el formato deseado, y dejando por supuesto el margen correspondiente al sangrado, corrijo algunos errores (dibujos que se salen de las viñetas, lápiz que aún se ve, y otros fallos que no debería tener) y ajusto los níveles y contrastes. En este caso, también he cambiado el orden de las viñetas de en medio que me parece más lógico así. Y ya está página completada.
He elegido una página bastante especial para ilustrar mi manera de trabajar, ya que tiene un gran número de viñetas, aunque no tiene texto, es cómo a mí me gusta decir, una página de situación. Una página que nos ubica, nos mete en una situación sin describirla de manera explícita con el texto, sólo sugiriendo sensaciones con la imagen. Este recurso es bastante habitual en el manga, y algo menos común en el cómic occidental. Esto lo leí en uno de los libros de Scott Mc Loud, creo que fue en "Hacer cómics", es por esto que la lectura de manga tiende más a requerir que nos recreemos en cada página, ya que las viñetas también aportar información sobre la acción y pensamientos de los personajes, no solo son descripciones del espacio. Creo que es importante que en un cómic recibamos información vital tanto del texto cómo de la imagen y que se complementen, que lo que no nos explique una cosa, nos lo explique la otra, sin redundar y sin omitir.
Espero que os haya gustado esta pedazo de entrada, y si habéis llegado hasta aquí, ¡Muchas gracias por vuestra atención!
Empezando por el principio, aquí va el boceto de la maqueta. Una maqueta, en cómic o ilustración, es un pequeño libro que te montas (encuadernando, grapando o aprovechando una libreta) con el número aproximado de páginas que quieres que tenga tu obra, y con el formato definitivo. En él, procedes a maquetar las páginas, aunque sea de manera esbozada, aquí va texto, aquí 3 viñetas, aquí una ilustración, etc... De este modo puedes controlar, el ritmo de la historia y la visualización de la misma, así como darte cuenta de errores que de aparecer más adelante supondrían tirar trabajo a la basura.
Cómo veis, el dibujo es rudo y poco claro, lo justo para que yo lo entienda, eso sí, no está tan sucio en realidad, pero he subido el contraste para que las líneas finas se vean mejor. A veces escribo que debe ir en cada viñeta en lugar de dibujarlo.
Aquí viene el primer boceto sobre el papel definitivo, es un formato mucho más grande (casi un A3) pero a escala con el formato de la maqueta, de este modo puedo trabajar con más facilidad los detalles pequeños.
Después entinto con rottrings, en esta fase es cuando me deprimo y me siento una inútil, porque creo que es lo que peor se me da de todo el proceso. Cómo podéis ver, no he borrado el lápiz, para que comprobéis de que modo sirven de apoyo los bocetos. La zonas que a ir en negro no se deben rellenar antes de borrar el lápiz, ya que podemos desaturar el negro y convertirlo en un gris oscuro.
Casi acabamos, después de borrar las líneas a lápiz, llega el coloreado en blanco, negro y grises, lo cual es un poco contradictorio, pero cuenta como coloreado. Aquí disfruto como una niña, es la parte que más me gusta. Utilizo rotuladores de las marcas Faber-Castell, y tombo, para las zonas de grises planos, y un Pentel con una carga de tinta negra muy aguada, para las zonas donde quiero crear matices o texturas. Para las zonas de negros planos utilizo un Pentel negro.
Finalmente, con Adobe Photoshop, edito la imágen, la paso a escala de grises, recorto la página con el formato deseado, y dejando por supuesto el margen correspondiente al sangrado, corrijo algunos errores (dibujos que se salen de las viñetas, lápiz que aún se ve, y otros fallos que no debería tener) y ajusto los níveles y contrastes. En este caso, también he cambiado el orden de las viñetas de en medio que me parece más lógico así. Y ya está página completada.
He elegido una página bastante especial para ilustrar mi manera de trabajar, ya que tiene un gran número de viñetas, aunque no tiene texto, es cómo a mí me gusta decir, una página de situación. Una página que nos ubica, nos mete en una situación sin describirla de manera explícita con el texto, sólo sugiriendo sensaciones con la imagen. Este recurso es bastante habitual en el manga, y algo menos común en el cómic occidental. Esto lo leí en uno de los libros de Scott Mc Loud, creo que fue en "Hacer cómics", es por esto que la lectura de manga tiende más a requerir que nos recreemos en cada página, ya que las viñetas también aportar información sobre la acción y pensamientos de los personajes, no solo son descripciones del espacio. Creo que es importante que en un cómic recibamos información vital tanto del texto cómo de la imagen y que se complementen, que lo que no nos explique una cosa, nos lo explique la otra, sin redundar y sin omitir.
Espero que os haya gustado esta pedazo de entrada, y si habéis llegado hasta aquí, ¡Muchas gracias por vuestra atención!
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